¡Luces, cámara, acción!

Piazza Navona: «casa» de Eitch Borromini y lugar de sueños, en película y en papel.

El Coliseo irrumpe en el imaginario de los amantes del séptimo arte con la superproducción «Ben-Hur» de William Wyler, la película de los 11 Óscar cuyas carreras de cuadrigas se rodaron principalmente en el Circo Máximo y en el Circo de Majencio. La Fontana de Trevi entra en la historia mundial del cine con «La dolce vita» de Fellini y el célebre baño de Anita Ekberg y Marcello Mastroianni. Incluso el Lungotevere se convierte en fascinante telón de fondo de la persecución protagonizada por Daniel Craig en «007 Spectre», mientras que los pósteres de «Vacaciones en Roma», con Audrey Hepburn y Gregory Peck recorriendo la Ciudad Eterna en la histórica Vespa, se vuelven imprescindibles en las mejores tiendas de recuerdos.

Pero, mientras la Fontana de Trevi cautiva la fantasía de los directores, es la Piazza Navona la que conquista el corazón de los cinéfilos. Sobre todo como escenario de «Ángeles y demonios», pero también de «Come, reza, ama» y de «El talento de Mr. Ripley». A menudo, a partir de los libros.

De hecho —y tras ocho meses de observación de hashtags, menciones y citas—, en 2021 Instagram coronaba a la Piazza Navona como reina de los lugares de culto de la literatura mundial, derrotando a cuarenta y nueve rivales, algunos de ellos realmente importantes, como (en orden decreciente): el valle de Glencoe, en las Highlands escocesas, uno de los maravillosos «escenarios» de las aventuras de Harry Potter; la Calzada del Gigante, en Irlanda del Norte, entre los lugares de «Juego de tronos»; la estación de King’s Cross en Londres, con su andén 9 ¾ del tren a Hogwarts; el bosque de Dean, en Gloucestershire, fuente de inspiración de J.R.R. Tolkien para crear la Tierra Media, y la granja de Top Withens, en Yorkshire, que inspiró a Emily Brontë el escenario de «Cumbres borrascosas». Y todo ello en una clasificación que incluye también las montañas de Mourne, en Irlanda del Norte, protagonistas de «Las crónicas de Narnia»; el condado de Great Neck, en Long Island, donde se encuentra la villa en la que Francis Scott Fitzgerald empezó a escribir «El gran Gatsby», y las sugestivas ruinas —todavía habitadas por murciélagos— de la abadía de Whitby, en la costa de Yorkshire, donde Bram Stoker escribió su «Drácula». Hablamos de más de 395 mil menciones y de una ventaja de 11 mil citas sobre los demás lugares, todo ello gracias a la Fuente de los Cuatro Ríos. Obra maestra de Gian Lorenzo Bernini y pieza legendaria de su rivalidad con Francesco Borromini —creador tanto de la iglesia de Sant’Agnese in Agone, que domina la plaza, como del palacio contiguo que alberga los espacios de Eitch—, de la que te hemos hablado en estas páginas.

Muchos son los escenarios de Roma que han entrado en la historia del cine. Basta pensar en «Roma, ciudad abierta» de Roberto Rossellini, «Ladrón de bicicletas» y «Umberto D.» de Vittorio De Sica, «Rufufú» de Mario Monicelli o «La gran belleza» de Paolo Sorrentino. Antes de la crisis de la pandemia, eran 1.511 las películas rodadas en la Ciudad Eterna, seguidas a gran distancia por Milán (352), Venecia (287), Nápoles (227) y Turín (173). En medio de todo esto, la Piazza Navona, con una primacía en el corazón de lectores y espectadores de todo el mundo que resiste aún hoy. Incluida la terraza desde la que en 1963 se asomaba Sophia Loren en «Ayer, hoy y mañana» de Vittorio De Sica y desde la que, en el 2020 de los confinamientos, un joven tocaría con su guitarra eléctrica la música de Ennio Morricone para «Érase una vez en América».

Nuestra residencia, Eitch Borromini, te espera. Con sus historias y con sus espectaculares vistas sobre la plaza y el skyline romano: desde nuestras habitaciones, desde el Restaurante y, sobre todo, desde uno de los Roof Top más bellos de toda la ciudad. Para reencontrar tramas y protagonistas, como viajeros «hechos de la misma materia que los sueños».

20/12/2023