Lejos de los caminos trillados

Roma es conocida por sus maravillosos monumentos, su arte y su arquitectura, pero pocos conocen lo que la rodea, ya que la mayoría de los turistas parece concentrarse en la capital italiana.
Sin embargo, hay varios recorridos y lugares menos visitados, con distintas posibilidades para una excursión de un día y una escapada perfecta de la animada ciudad de Roma. Puedes hacer senderismo, visitar excavaciones arqueológicas o relajarte en la playa: seguro que encontrarás la opción que mejor se adapta a ti.

Pasea por la Via Appia Antica
La Via Appia completa se extiende a lo largo de más de 560 km, hasta Brindisi. Todavía se conservan unos 18 km del antiguo empedrado, y este tramo se llama Via Appia Antica. Aquí sentirás que has retrocedido de verdad en el tiempo, hasta la época de la antigua Roma. Los coches apenas pueden circular y una parte de la zona se cierra al tráfico los domingos.
Hay catacumbas, acueductos y tumbas casi en cada rincón, ya que antiguamente no estaba permitido enterrar a los muertos dentro de la ciudad. Pinos, cipreses y antiguas villas flanquean esta vía milenaria. De hecho, muchos jardines privados conservan todavía reliquias antiguas, como columnas, que no pueden trasladarse.
Un autobús te llevará desde el centro de la ciudad hasta la Via Appia Antica, pero te aconsejamos alquilar una bicicleta y disfrutar del paisaje mientras pedaleas.

Saborea el pescado fresco en Fiumicino
Para la mayoría de los turistas, Fiumicino es solo el aeropuerto de Roma. Sin embargo, cerca del puerto hay varios lugares donde se puede comer un pescado realmente extraordinario, gracias al gran mercado de pescado de la zona. Si buscas una cena de pescado inolvidable, este es el lugar. Numerosos restaurantes elegantes y tranquilos se encuentran en el Viale Traiano, a unos 30 km del centro de Roma. Piérdete en la Villa d'Este de Tívoli. También la ciudad de Tívoli está a unos 30 km de Roma y se llega fácilmente en autobús o en tren por el precio de un capuchino. Te sorprenderá la belleza de esta pequeña ciudad: el parque natural de Villa Gregoriana, la renacentista Villa d'Este con su espléndido jardín y sus fuentes, y las ruinas de Villa Adriana, la residencia campestre del emperador Adriano, son encantadores. Tívoli es famosa también por sus baños termales, de aguas sulfurosas con un olor característico.
La Villa d'Este se construyó en el siglo XVI para la acaudalada familia de Este, y hoy su residencia y sus jardines son Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Estos jardines son de una belleza única y merecen la visita: están decorados con una serie de fuentes alegóricas, cascadas y estanques, con hasta 100 chorros de agua en un mismo estanque. La enorme cantidad de agua necesaria para alimentar las fuentes la suministra de forma natural el río Aniene, sin bombas mecánicas. El jardín, de hecho, está construido sobre una ladera mediante numerosas terrazas y se asoma a la ciudad de Roma.

Revive la época romana en Ostia Antica
También a un breve trayecto de alrededor de una hora en autobús o en tren se encuentra Ostia Antica, antiguo puerto marítimo de la época romana. Una de las primeras colonias del Imperio romano, fue un importante centro comercial y portuario que, en su momento de mayor expansión, llegó a tener unos 75.000 habitantes. Hoy el mar se ha alejado y se encuentra a unos 3 km; la ciudad se asoma al río Tíber. Aun así, el área está muy bien conservada y todavía se pueden ver muchas viviendas y edificios públicos, como las termas, un anfiteatro, un gimnasio y el foro. Merecen especial atención los bellísimos mosaicos que decoran muchos suelos de la ciudad.

Disfruta de las vistas desde Calcata
Calcata es uno de los destinos favoritos de muchos romanos: no solo por su paisaje escenográfico, encaramada sobre la roca volcánica y rodeada de bosques verdes, sino también por su comunidad, conocida por el espíritu alternativo y artístico que se respira en todo el pueblo. No hace mucho, el lugar estaba casi abandonado por problemas de estabilidad y riesgo de derrumbes. Sin embargo, en los años 60 algunos artistas empezaron a ocuparlo y después decidieron comprar y restaurar muchas propiedades del centro del pueblo, devolviéndole el esplendor que tiene hoy.
No hay un lugar o un monumento concreto que ver. El viaje en sí es la experiencia: perderse por sus calles y callejuelas sinuosas y entrar en cada pequeña tienda de artesanos es imprescindible en este antiguo pueblo. Hoy es muy popular y atrae a numerosos visitantes durante las vacaciones.

Dilo con flores en Genzano
Genzano es una pequeña ciudad a orillas del lago volcánico de Nemi. Su pequeño centro histórico se extiende entre callejuelas y calles empedradas, y un enorme palacio del siglo XVIII se asoma al lago con unas vistas impresionantes. Pero el principal motivo para visitarla es la «Infiorata di Genzano», una celebración religiosa que tiene lugar cada año durante la festividad del Corpus Domini, en junio, y dura de sábado a lunes. El gran atractivo y la peculiaridad de este evento es que una de las calles principales de la ciudad se cubre con 13 alfombras de flores que representan escenas religiosas o civiles. El último día, la fiesta termina con un desfile con trajes tradicionales, tras el cual se permite a los niños deshacer las alfombras y comienza una auténtica batalla de pétalos. ¡Sin duda, un espectáculo digno de verse!
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04/05/2018