
La magia de las esencias firmadas por «Laura»
En estas páginas te estamos contando por qué alojarse en Eitch significa «habitar la Historia», inmersos en la «Gran Belleza». Del Barroco de los dos grandes rivales, Borromini y Bernini, al Arte dentro del palacio histórico que nos acoge, a nuestro alrededor e incluso bajo nosotros, en la Navona subterránea, hasta el viaje por los sabores de Roma, y no solo, que propone nuestro maestro de la gastronomía. Una experiencia única para el espíritu, el alma y el corazón, pero también para los cinco sentidos. Incluido el de las fragancias, que vamos a descubrir ahora.
La Señora de los Perfumes
De las habitaciones a las zonas comunes, para los ambientes de Eitch Borromini hemos elegido el toque aterciopelado, intenso y memorable del Ébano. Creado por Laura Bosetti Tonatto, la «nariz» más renombrada del mundo, que desde 1986 transforma sugestiones en fragancias y fragancias en obras maestras, incluida la colección de perfumes para Su Majestad la Reina Isabel II de Inglaterra.
Obras maestras a veces ligadas a otras obras maestras. Como las esencias creadas para (y combinadas con) los cuadros de Caravaggio expuestos en el Hermitage, o para algunas de las obras de los Museos Vaticanos, «descifrando» los perfumes de las épocas, de las historias y de las emociones narradas o sugeridas por el Arte.
Fragancias capaces también de devolver recuerdos lejanos: basta pensar en el Agua Siria, del siglo I a. C., que Laura logró recrear para el Museo Nacional de Arte Oriental de Roma, o en la Lavanda de Leonardo, cuya receta se escondía entre las líneas del Códice Atlántico (Codex Atlanticus, la mayor colección de dibujos y escritos de Leonardo da Vinci). Mucha investigación y mucho estudio, pues, que llevan a Laura a dedicarse desde hace más de 30 años también a la docencia y a las tesis de grado de sus estudiantes. Y muchos reconocimientos, también desde la patria de la perfumería: Francia. Que, a través de su Academia en Roma, le dedica una jornada en reconocimiento de su arte y que en Grasse —la ciudad de los perfumes, reconocida en 2019 como patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO— la invita como huésped de honor.
La histórica Boutique
La colección de fragancias se encuentra a dos pasos de Eitch Borromini, en Via dei Coronari 57, una de las calles más bellas del mundo según CNN Travel y la revista Architectural Digest, que va desde las inmediaciones de la Piazza Navona hasta el Ponte Sant’Angelo. Nacida como el recorrido más recto y rápido para los peregrinos que se dirigían a San Pedro, se convirtió así en calle de tiendas de objetos sagrados primero y de antigüedades después. Llena de palacios renacentistas, incluida la casa de Rafael Sanzio. Y en la que, con sus colores originales, se encuentran el Medievo de los callejones, el Renacimiento de las casas —muchas de ellas con lemas en latín— y el Barroco de los portales, los balcones y las hornacinas sagradas. Incluida la más antigua, de 1523, llamada «Imagen del Puente».
Laura quiso con fuerza este espacio, donde los apasionados pudieran descubrir la historia de los perfumes y viajar en el tiempo y en las emociones a través de las fragancias. Creadas a partir de materias primas que ella selecciona personalmente y cuidadas a mano, una a una. Sin colorantes ni aceites minerales, y mucho menos pruebas en animales. De hecho, las 62 fragancias de la colección «Essenzialmente Laura» —divididas según las familias olfativas de la Classification officielle des parfums de l’Osmothèque de Versailles— se crean según las normas de la International Fragrance Association, referencia mundial para la calidad de las materias utilizadas y para la protección de la salud humana y del medio ambiente.
La esencia elegida para nuestros ambientes, «Ébano», pertenece a la familia Chypre-Fleuri y tiene como notas dominantes el almizcle y la vainilla. Para prometerte, también así, una estancia inolvidable.
