La iglesia de Santa Maria dell'Anima

Si te apasiona visitar las iglesias más bellas de las grandes ciudades, sin duda quedarás fascinado por lo que puede ofrecer Santa Maria dell’Anima. Se trata de un edificio levantado a lo largo del siglo XIV como oratorio del hospicio de los alemanes, que con el paso de los años se convirtió en la iglesia nacional de la comunidad alemana de Roma.

La consagración de esta iglesia de origen trecentista, a pesar de haber sido restaurada durante el año del Jubileo, es decir, en 1500, no tuvo lugar hasta 1542. El objetivo era crear una iglesia que recogiera en parte el estilo de las que tanto abundaban en el norte del Viejo Continente. Un espíritu gótico que, tras la reconstrucción, se ha conservado en cierta medida, sobre todo en la altura de los pilares que sostienen los cuatro tramos, en el estilo y la forma del campanario y también en la notable profundidad de las ocho capillas laterales.

Las obras que guarda en su interior

•Entre las obras que se conservan en esta iglesia se encuentra una pintura titulada «Sacra conversación con los santos Marcos y Santiago»: un retablo realizado por Giulio Romano, en el que se ve a la Virgen con el Niño conversando con los santos Santiago y Marcos. En un principio, este retablo se pintó expresamente para la capilla que el comitente Jacob Fugger había encargado para acoger a sus familiares difuntos. A finales del siglo XVII fue trasladado para evitar que lo dañaran las crecidas del Tíber.
• El monumento fúnebre del papa Adriano VI, realizado con una notable contribución de Baldassarre Peruzzi.
• La capilla de los margraves de Brandeburgo, encargada por el cardenal Johann Albrecht de Brandeburgo, arzobispo de Magdeburgo y uno de los principales enemigos de Lutero.

¿Estás pensando en organizar un viaje a Roma y descubrir, entre tantas obras, también las de la iglesia de Santa Maria dell’Anima? Roma, como cualquier otra ciudad golpeada por la pandemia, vive todas las dificultades de esta situación; sin embargo, en este periodo quien visita la Ciudad Eterna tiene la posibilidad de disfrutarla de otra manera, sin el habitual turismo de masas, que en cierto modo condiciona su descubrimiento y su visita. Si te apasiona el arte, Eitch Borromini es la base perfecta para tu estancia. De hecho, el Collegio Innocenziano, la residencia histórica en la que se encuentra Eitch, con suites y habitaciones refinadas y dotadas de todas las comodidades, conserva bellísimos frescos del siglo XVII: una solución perfecta para quien no puede prescindir del contacto con el arte en cada momento del día.

28/12/2020