
Juguetes mágicos y dónde encontrarlos
En varias ocasiones, al contar la maravillosa Piazza Navona en la que nos encontramos, hemos hablado de magia. De sus atmósferas, del mercadillo de Navidad, de los relatos literarios y cinematográficos que aquí han encontrado inspiración o de los paseos por la Historia y la Belleza que, dentro y fuera de nuestra exclusiva residencia, se hacen posibles. Completemos, pues, esta aventura de descubrimiento y asombro con tres lugares en los que la edad es solo la de nuestra imaginación.
En ‘Al Sogno’ de Piazza Navona
Hadas y duendes, juegos y cajas de música, soldaditos y dragones, muñecas y máscaras: un mundo de cuento, el que fundó en 1945 una madre y que continuaron su hija y sus nietos. El lugar para niños y jóvenes más antiguo de Roma, donde los peluches —incluso gigantes— se siguen cosiendo a mano. Porque no hablamos solo de una tienda: ‘Al Sogno’ es también un pequeño museo. Nació como fábrica de cunas y cochecitos y hoy cuenta en su colección con un pequeño caballito balancín de 1780, de papel maché y madera, trenecitos de 1870, una muñeca Heubach de 1890 de tipo biscuit y una máquina de vapor de 1907. Y algo aún más valioso: ‘Al Sogno’ es un «servicio de urgencias», donde muchísimos saben que encontrarán unas manos cariñosas, capaces de dar nueva vida a sus juguetes.
En una época que lo consume todo deprisa, una idea distinta, la misma que hemos querido expresar en Eitch Borromini: somos aquello que cuidamos. En nuestro caso, un lugar que ha entrado por derecho propio en la Historia del Arte atemporal; en el suyo, el sueño y la fantasía a través de los cuales nos hacemos mayores; en ambos, la alegría de las personas.
En ‘el Imperio de los juguetes’
Imaginando tu paseo entre Eitch Borromini, en Piazza Navona, y Eitch Belsiana, muy cerca de Piazza di Spagna, aquí está el segundo espacio histórico: Hamleys, fundado en 1760 en Cornualles y recién inaugurado también en Via del Corso, en la bellísima Galleria Sordi. Con una tienda que se extiende en más de dos niveles, con un total de más de mil trescientos metros cuadrados de juegos y juguetes. Y, por supuesto, con una bienvenida a cargo de la «familia Hamley»: el Director del Circo, el Soldadito, la Muñeca de trapo y los ositos Hamley y Hattie. Muñecas, trenecitos, marionetas y mucho más. Pero no solo compras: también mucha creatividad, desde las construcciones hasta la posibilidad de crear tu propio peluche. Porque el juego es algo serio, que el smartphone no puede sustituir…
En la ‘Ciudad del Sol’
De vuelta de Via del Corso, antes de regresar a tu habitación en Eitch, cruza la placita del Panteón en dirección a la iglesia de San Luigi dei Francesi: al otro lado de Via della Scrofa, un poco en diagonal respecto a la iglesia, hay una tienda más pequeña pero igual de querida. Llena de juguetes —y también de libros— para todas las edades, y donde los mayores están deseando subir a la primera planta para explorar juegos de mesa y puzles, jardines zen y casitas para pájaros, construcciones de madera, rompecabezas y microscopios.
Como escribió un visitante en una reseña, «la respuesta a la pregunta ‘¿por qué no debería comprarlo en Internet?’ está aquí, en esta tienda». De donde es casi imposible salir con las manos vacías, precisamente porque cada objeto es una llamada a la alegría de hacer, solos o juntos.
Varitas en mano, encuentra el Traslador a Roma, ¡y que empiece la magia!
